La Albahaca (Ocimum basilicum)


Es una planta herbácea, anual, de hasta 50 cm de altura muy aromática.  Su tallo es anguloso y  muy ramificado con hojas opuestas, aovadas, anchas y con glándulas de aceite. Es muy utilizada en gastronomía y posee muchas propiedades medicinales. Es una planta sencillamente fascinante.

Sus flores son blancas, sésiles, labiadas, con brácteas verdes, reunidas en una panícula terminal. Es una planta muy aromática y perfumada, que se ha utilizado desde siempre para dar sabor y aroma a muchas salsas y guisos.

Es considerada estimulante, tónico, carminativo, fe­brífugo, expectorante, diurético, digestivo, laxante, vermífugo, analgésico, antidiarreico, antiemético, antiespasmódico y sedante.

El aceite se utiliza contra la depresión, el agotamiento nervioso y la fatiga mental, se usa también como repelente de insectos. La decocción de la planta entera y seca se utiliza en enjuagues bucales y en gargarismos para eliminar las inflamaciones de las encías y de la garganta.

La decocción es considerada como estimulante y sudorífico; también se utiliza contra la inflamación intestinal, vértigos, vómitos y espasmos. Las hojas frescas se frotan sobre las picaduras de insectos para reducir el prurito y la inflamación. La infusión o la decocción se utiliza para curar personas con afecciones intestinales y renales, trastornos gástricos crónicos.

Se afirma que estimula la secreción láctea de las madres que están amamantando, que regulariza las menstruaciones y que estimula la corteza suprarrenal. La infusión es usada como calmante, estomáquico, diurético, carminativo y contra enfermedades de las vías respiratorias superiores, tos, tos ferina e inflamación de vías urinarias, y para expulsar gusanos intestinales.

Se usa como refrescante en baños, compresas vulnerarias y gargarismos. El jugo se usa contra tos, dolor de oído y problemas problemas de la piel. Las hojas secas trituradas y machacadas en grasa sin sal ni manteca de cerdo, se transforman en un pomada utilizada en las afecciones de los labios, párpados y pezones lastimados.

Clara Bolonia para LaReserva.com

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