El antílope en peligro de extinción


Cinco especies de antílopes africanos (cuatro de los cuales fueron previamente evaluados como de Preocupación menor) están disminuyendo drásticamente como resultado de la caza furtiva, la degradación del hábitat y la competencia con el ganado doméstico. Esta disminución refleja la competencia, que por supuesto pierden los grandes mamíferos africanos, con la creciente población humana por el espacio y los recursos.

"Los antílopes han ido disminuyendo a medida que las poblaciones humanas continúan creciendo, despejando tierras para la agricultura, explotando de forma no sostenible la carne de animales silvestres, expandiendo sus asentamientos, extrayendo recursos y construyendo nuevos caminos", dice David Mallon, Copresidente del Grupo de especialistas de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN en antílopes. "Para revertir esta peligrosa tendencia, a la conservación de la biodiversidad se debe otorgar una prioridad mucho mayor como parte de los esfuerzos para lograr un desarrollo económico nacional sostenible. Las leyes vigentes que protegen la vida silvestre también deben ser aplicadas de manera mucho más eficaz”.

El antílope más grande del mundo, el eland gigante (Tragelaphus derbianus), previamente evaluado como Preocupación menor, es ahora Vulnerable (su imagen en fotografía de portada). Su población mundial se estima entre 12.000 y 14.000 a lo sumo, con menos de 10.000 animales maduros. Esta especie está disminuyendo debido a la caza furtiva para carne de animales silvestres, la ocupación humana de áreas protegidas y la expansión de la agricultura y el pastoreo. La inestabilidad política y el conflicto armado en la República Centroafricana son las principales barreras para la protección de esta especie.

También clasificado anteriormente como Preocupación menor, el redunca de montaña (Redunca fulvorufula) ha registrado un descenso cercano al 55% en su población sudafricana durante los últimos 15 años. Ahora se clasifica como En peligro por cuanto es probable que se registren declives similares a lo largo de su área de distribución. Se cree que la expansión de los asentamientos humanos que conducen a aumentos en la caza furtiva y la caza deportiva con perros, son las principales causas de su declive. Otras amenazas pueden incluir disturbios generalizados por parte de los ganaderos y su ganado y mayor frecuencia y duración de las sequías asociadas con el cambio climático. Se necesitan más datos de seguimiento, especialmente fuera de las áreas protegidas, para cuantificar con más exactitud el declive de la población de esta especie.

Otras especies también están amenazadas, incluyendo la gacela de Heuglin (Eudorcas tilonura), ahora en peligro debido a la competencia con el ganado doméstico y la degradación del hábitat; el cobo o antílope de Lechwe (Kobus leche), que ahora se clasifica como Casi amenazado debido a la caza furtiva, la expansión agrícola, el pastoreo de ganado y las sequías; y el antílope cabrío (Pelea capreolus)  que ahora figura en la categoría de Casi amenazado. Las razones para la disminución de esta especie son poco conocidas, y pueden incluir aumentos en la caza deportiva ilegal con perros y la caza furtiva para carne.

Fuente IUCN
Fotografía Wikicommons

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