Publicar o desaparecer de la historia


Todos pensamos que Galileo fue la primera persona que exploró el cielo con un telescopio. Sin embargo, esta información es errónea, ya que probablemente la primicia correspondió a Thomas Harriot, pero este nunca publico sus estudios. De ahí que, en cuestiones de ciencia,  la divulgación es tan importante como el descubrimiento. Sorprendente.

Thomas Harriot nacio en Oxford en 1560. La historia lo calificó como: astrónomo, matemático, etnógrafo y traductor inglés. Fue el creador de varios símbolos y notaciones empleadas en álgebra que todavia se utilizan, como los símbolos > (mayor que) y < (menor que).

Harriot fue conocido por haber escrito una de las primeras historias naturales de América del Norte. Después de graduarse en la Universidad de Oxford, Thomas viajó hacia "Las Américas" en 1585 en una expedición organizada por Sir Walter Raleigh, quien abrigaba la esperanza de fundar una colonia en el Nuevo Mundo.

El relato de Harriot, “Breve y verdadero informe de las Nuevas Tierras de Virginia”, se considera un tesoro de la etnografía debido a las descripciones que hace de los nativos americanos. En él, también se expresa con entusiasmo acerca de los “beneficios de fumar tabaco”: "Purga la flema superflua, y otros humores repugnantes. abre todos los poros y conductos del cuerpo". Los fumadores, afirma, rara vez se enferman.

A su regreso trabajó para Henry Percy Noveno Conde de Northumberland, en donde realizo trabajos relacionados con las matemáticas y la astronomía. Con el tiempo, Harriot se convirtió uno de los científicos más importantes de Inglaterra pero al mismo tiempo poco reconocido del mundo. Hizo adelantos en álgebra y óptica, y descubrió la ley de refracción de Snell antes que el propio Snell lo hiciera (por supuesto, tampoco recibió el crédito de este descubrimiento).

En agosto de 1609, Harriot usó un telescopio para observar la Luna, amplificada seis veces. Cuatro meses mas tarde, el propio Galileo utilizó su propio telescopio para estudiar la Luna desde Padua, Italia.

En diciembre de 1610, Harriot se convirtió en el primer occidental que observó las manchas solares a través del telescopio (los chinos ya las habían detectado a simple vista, 1,800 años antes). Aun así, persistió en no publicar sus observaciones. Galileo, quien valoraba mejor las posibilidades del telescopio, aprovechó la ocasión para descubrir cuatro lunas de Júpiter y observar que Venus tenía fases, como nuestra Luna. También escrutó la Vía Láctea y percibió, por primera vez, que está compuesta por incontables estrellas.


Primer mapa de la Luna realizado por Thomas Harriot

Galileo publicó sus observaciones en "El mensajero de las estrellas", su primer libro sobre estudios astronómicos. Antes de él, pocos se atrevían a pensar que la Luna o el Sol estaban manchados o eran imperfectos; en cambio Galileo tuvo el desenfado de pregonar las implicaciones de su trabajo y nunca dudó en afirmar: "esto lo cambia todo".

Harriot también formuló intrépidas hipótesis, pero tuvo dificultades para dar los últimos toques a sus investigaciones; tal vez porque, en su calidad de científico de cabecera de la nobleza, nadie esperaba que publicara sus obras. O quizás fue debido a su personalidad: con la intención de apelar a su vanidad, un amigo le escribió que esa manía de dilación "os ha robado... glorias".

Aun así, continuó lidiando con la conclusión de sus proyectos. En su lecho de muerte, Harriot pidió a sus albaceas que organizaran sus documentos científicos. No lo hicieron. Los manuscritos permanecieron extraviados más de 150 años hasta que fueron hallados entre los papeles de una biblioteca, en una finca, en total desorden.

Numerosos eruditos han pasado décadas tratando de organizarlos. Harriot se equivocó en cuanto a la salud de los fumadores. En 1611 fue víctima de un cáncer de nariz que, después de muchos años de sufrimiento, le quitó la vida.

Dragoman para LaReserva.com

Fuentes: wikipedia Thomas Harriot, Historia de la Ciencia: NATIONAL GEOGRAPHIC edición Impresa 05/2OO3 

 

Autor