El suelo marciano muy parecido al terrestre
Científicos de la NASA encontraron muchísimas similitudes entre el suelo de las planicies árticas de Marte y los valles secos de la Antártida y otros lugares de la Tierra.
"Lo asombroso sobre Marte no es que sea un mundo extraño, sino más bien es muy parecido a la Tierra en muchos aspectos. La química y la mineralogía son las mismas en ambos planetas", dijo Sam Kounaves, investigador del Phoenix en la Universidad de Tufts, encargado de la investigación con pruebas químicas húmedas. El suelo de Marte agrego "es el tipo de suelo que uno tiene en el patio trasero. Se puede cultivar espárragos muy buenos, aunque no fresas".
De acuerdo con los experimentos realizados por el Phoenix Marte el pasado 25 de junio, el suelo de la superficie de Marte, al menos la zona inmediata a la nave espacial es más bien alcalino que ácido.
El análisis de un centímetro cúbico de suelo, en busca de elementos inorgánicos, mostró una variedad de componentes de sales, inclusive magnesio, sodio, potasio y cloro. "Hemos encontrado básicamente lo que parecen ser nutrientes necesarios para mantener la vida, inclusive microbios, ya sean pasados, presentes o futuros, dijo Kounaves.
El Phoenix, un robot de tres extremidades, tocó suelo en el Planeta Rojo el 25 de mayo, luego de un viaje de 679 millones de kilómetros desde la Tierra, en una región denominada “Vastitas Borealis”, a 68 grados de latitud norte, 234 grados de longitud este. Desde entonces ha estado enviando a los científicos información sobre el suelo y la atmósfera de Marte.
El Phoenix ha completado una tercera parte de su misión, prevista en 90 días.
Haciendo Lodo
Hacer el análisis químico por medio del envío de señales a un robot, a millones de kilómetros por el espacio, es "algo muy difícil de hacer, es algo en lo que hemos venido trabajando unos diez años", dijo Michael Hecht, científico principal en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, de la NASA.
Los primeros pasos consisten en que el robot lleve agua de la Tierra congelada en un bloque, que la derrita y la vierta en un contenedor y agregue lo que los científicos llaman una solución de calibrado. Luego el suelo de Marte es agregado al contenedor y mezclado hasta hacer lodo, mientras los científicos observan los sensores que obtienen datos.
Los resultados del Phoenix les dieron a los científicos el tipo de información que se necesitaría para construir un invernadero remoto y autónomo en Marte, agregó Hecht,"Podemos empezar a decir, a los biólogos, cuáles aspectos del suelo de Marte podrían favorecer elcrecimiento de plantas, qué nutrientes contiene el suelo, cuáles son los parámetros determinantes, como el pH, que permitirían el crecimiento de las plantas y que otros nutrientes se necesitarían para que el invernadero pueda funcionar en Marte. De modo que se ha dado un enorme paso adelante", añadió.
Fuente: America.gov (ingles)
Fotografía: Nasa



