Las fascinantes montañas de ocre de Rousillon


El sudeste de Francia alberga uno de los paisajes mas singulares de Europa: las canteras de ocre de Rousillon. Sus caprichosas formas y texturas ya se explotaban en tiempos prehistóricos por artistas rupestres que utilizaban esta fina arcilla amarillenta para fabricar pigmentos.

 

 

El ocre es un tipo de tierra formado principalmente por una arcilla llamada caolinita, a la que da color la goetita, un pigmento de hidróxido de hierro. Esta mezcla esta amalgamada por granos de arena de cuarzo que componen el 80% de la masa.

 

 

Al natural, el polvo de ocre es de color amarillo y adquiere un color rojizo mediante la calcinación a 400 grados centígrados. Este material fue el utilizado por nuestros antepasados tal como lo demuestran las pinturas rupestres encontradas en las cuevas de Lascaux o Altamira.

 

 

Posteriormente egipcios, romanos y griegos utilizaron este material en pinturas y construcciones. También el ocre se utilizo en la antigüedad como maquillaje o para cicatrizar heridas.

 

 

En Rousillon se producen estos pigmentos a gran escala desde 1785 cuando Jean Etienne Astier, inventor del método para separar el pigmento de la arena, decidió comercializarlo.

 

 

Aunque los pigmentos ocre se producen en todo el mundo, el ocre café que proviene de Chipre, y los ocres amarillo y rojo que se originan en Rousillon son considerados los mejores del mundo.

 

 

Nota: en las últimas imágenes se puede observar el pueblo de Roussillon en donde todo es muy colorido prevaleciendo el color rojizo o amarillento, como la tierra que lo rodea.

Walter Lazzarini para LaReseva.com

Fuentes  1  2  3  4

Fotografías Flickr
Sylvain Bourdos
guillaume g
Paula Moya

 

 

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