Casi el 100% de los niños de España tienen problemas endocrinos



De acuerdo a lo informado por Asociación Española de Pediatría, más del 95% de los niños españoles muestran pequeñas dosis de sustancias hormonalmente activas en la orina debido a la exposición a contaminantes. 


Esto es uno de los efectos del crecimiento de los llamados “disruptores endocrinos”, unas sustancias químicas que alteran el sistema hormonal. 

 

Las etapas más vulnerables a estas sustancias son: el embarazo, la infancia y la adolescencia. Los efectos que pueden provocar son muy diversos, desde la obesidad a una reducción en las funciones intelectuales, pasando por diferentes enfermedades como diabetes,cáncer o malformaciones genitales. También existen casos de problemas cardiovasculares vinculados con la aparición de los disruptores endocrinos.

 

Una vez un bioquímico que analizaba miles de muestras de orina y me dijo en forma contundente (y perdón por el término) “meamos plástico” y al parecer el tiempo y recientes informes le dan la razón.

 

Leonardo Trasande, experto en la materia dio una serie de recomendaciones para disminuir la exposición a los disruptores endocrinos. 

  • Buscar alternativas al plástico para almacenar y calentar comida
  • Buscar alternativas a los productos de limpieza habitual
  • Consumir muchas frutas pero lamentablemente sin su cáscara (donde por lo general almacenan muchos nutrientes pero en la actualidad tienen residuos químicos). 
  • Intentar cultivar lo que consumimos (esto obviamente sería el “sumun”, una alimentación orgánica) o al menos algo de lo que consumimos. 

 

Lo más importante es eliminar el plástico de nuestras vidas. No solo para el océano el plástico es fatídico, también para nosotros, ya que los consumimos en pequeñas cantidades, microscópicas, sin darnos cuenta y viajan por nuestro organismo provocando problemas, algunas veces fatales.

 

Cada vez que se manipula un plástico, desde aplastar una botella o calentar en el microondas en un recipiente plástico, la cadena de moléculas se rompe y químicos nocivos como el BPA pasan al agua o a los alimentos. Así, estos compuesto tóxicos ingresan a nuestro organismo en donde algunos se van acumulando y otros desechando por el mismo organismo.

 

Muchos estudios demuestran que algunos aditivos comunes del plástico, como el Bisfenol A (BPA) y los ftalatos como el nonilfenol, tienen efectos tóxicos en el ser humano, incluso en dosis bajas. Estas dosis hasta hace poco eran O TODAVIA SON consideradas inofensivas normativas internacionales.

 

El bisfenol A  se utiliza desde los años 40 con el propósito de endurecer los plásticos de policarbonato utilizados en algunas BIBERONES o recipientes herméticos, en botellas y bidones plásticos de agua, en juguetes, pastas dentales, en dvds y también en la resina que recubre el interior de las latas de alimentos y refrescos

 

Hoy se sabe que al ingresar al organismo tiene el efecto de un estrógeno sintético o disruptor endocrino, pues se mimetiza con la hormona humana mediante la suplantación o bloqueo de esta, alterando su metabolismo

 

El BPA en nuestro organismo está relacionado con el sistema endocrino, como el de mamas y el de próstata. 

 

La amplia e incomprensible distribución de productos con bisfenol A,​ especialmente en los países desarrollados, provoca una exposición continua de su población. 

 

Los organismos internacionales, probablemente por motivos económicos, dicen que las cantidades de Bisfenol A que se encuentran en los plásticos son tan pequeñas, que apenas pueden considerarse, sin embargo, recientes estudios concluyen que lo importante no es la cantidad de Bisfenol A sino el plazo de acción de este componente en nuestro organismo y aunque los niveles sean mínimos, el Bisfenol A llega a interferir en las funciones endocrinas.

 

Canadá fue el primer país en declarar el BPA como sustancia tóxica.

 

En 2011, la Unión Europea prohibió la venta de biberones de plástico que lleven el componente Bisfenol A por sus posibles efectos perjudiciales para la salud. 

 

En 2012 Perú prohíbe la comercialización bajo ninguna circunstancia del producto BPA, al igual que Argentina quien prohibió la fabricación, importación y comercialización de mamaderas que contengan Bisfenol A.

 

En 2013 el Ministerio de Salud de Colombia prohibió el uso de la sustancia BPA. 

 

Lamentablemente en México y otros paise del mundo AÚN NO SE HAN PRONUNCIADO al respecto por lo que no existe ninguna regulación al uso del BPA.

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