Reflexiones sobre Blade Runner 2049



Quedé completamente asombrado al ver la continuación de Blade Runner, teniendo en cuenta que la película original, es la que más me gusta de todas las que vi en mi larga o corta existencia.

Cuando vi por primera vez Blade Runner, un index se creó en mi cerebro que nunca se borraría: la idea de un futuro distópico que planteaba Philip K Dick sin mujeres (solo androides), y plagado principalmente por gente con rasgos orientales.

¿Por qué me asombro? por dos razones. Primero la sensación de que nunca había visto la película, de que me dormí cuando fui al cine y que mi hijo se apiado de mí y me despertó cuando apareció Harrison Ford, uno de mis actores preferidos (otro factor porque me gusto tanto la primera parte), porque solo recuerdo cuando están juntos (padre y supuesto hijo) y poco más. Acá el asombro se transforma en preocupación, dado que temo haber olvidado, y olvidar es como morir un poquito.

La segunda sorpresa fue su agradable visionado en dos partes como ya explicaré más adelante. Aquí otra razón para sospechar de mi mente: anteriormente tenía clasificada Blade Runner 2049 entre las películas que no volvería a ver, y una vez más mi mente estaba errada. Esta segunda parte me gustó muchísimo, con algunas consideraciones.

Quedé nuevamente anonadado con los skylines de Ridley, me volvieron a atrapar con esas publicidades en los altos edificios entre el frog californiano. La música también me impresionó agradablemente más teniendo en cuenta que la vara había quedado bien alta en la primera con Vangelis.

La historia es realmente fascinante, la idea que un replicante se pueda replicar es grandiosa...y los 5 minutos en donde Harrison o Deckar se encuentra con su supuesto hijo creo que es una “obra maestra”, tuve que verla 3 veces para poder observar todos los detalles, la estética impoluta colosal de Scott, todo como siempre muy cuidado. Cada vez que veía esa escena encontraba más detalles y cada vez me gustaba más y cada vez tenía todo más sentido. Y dentro de esta maravilla, aparece la cara de Rachel y las figuras de madera y ahí el director nos pega un golpe bajo a las millones de personas que nos gusta la ciencia ficción.

Si me preguntan que no me gusto de la película lo tengo clarísimo: el papel de la jefa de Joe, la horrible actuación de Wallace (que compró a Tyrrell Corp) y por supuesto la asistente de Wallace que en si me gusto su actuacion, pero no me gusto su papel un tanto exagerado.

Los actores de esta continuación también están muy atrás de los actores de la primera película, diría que lo más atrás posible, en el fondo. Si comparamos los androides, como los Nexus 6 no hay ni habrá en la galaxia.

El bulo que realiza Edward James Olmos me gustó (el policía que trabajaba manipulando fósforos ahora convertidos en origamis) aunque hubiese estado mejor Ridley lo incluya en otras secuencias.

En resumidas cuentas la peli me gusto mucho, la fotografía, la música, la dirección (Ridley sigue haciendo buenas peliculas), pero hay cosas que estuvieron de más, que pudieron hacerse de otra forma o evitarse como su duración. La peli es muy larga. 2 horas 46 minutos, imposible de ver de un saque o tirón.

Aconsejo verla en dos partes, la primera parte finaliza cuando aparece la cara de Harrison, ahí paramos la película (hasta ese momento muy larga pero entretenida), y posteriormente vemos la segunda parte (que es más corta y tiene escenas fascinantes).

“Más humanos que los humanos”, gran frase que dice un androide y plantea un tema relacionado a la libertad, si pueden hacer nacer un bebe significa que son libres del hombre, muy buena continuación de la revolución, aquella que comenzó Roy (Rugter Hauer).

No me quiero olvidar del perro, porque como sabrán en esa época quedaban pocos animales reales, la mayoría eran réplicas y le daba cierto status a sus poseedores (esto se ve más en los libros que en las pelis), aunque no quedó claro si era real o no, me gustó.

Tampoco quiero olvidar la escena cuando traen a la nueva Rachael y se la presentan a Deckard y el dice “ella tenía ojos verdes” y se va, como así también las publicidades callejeras 3d realmente brillantes.

Otro tema a destacar es el uso de drones de seguridad, es una realidad en estos momentos, obviamente no al alcance de todos como en la película, pero lo considero otro acierto al mostrarlo, naturalizando su uso como creo que sucederá y por último acotar que la muerte de la asistente de Wallace es cuestionable dado que en el futuro no creo que a nadie se le ocurra fabricar un androide que dependa de pulmones para vivir.

Sin dudas una peli para ver y disfrutar.

 

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