Sin casa, sin familia y sin futuro.



Los niños de la calle son los grandes olvidados de Centroamérica. Este proyecto fotográfico, elaborado por Hilary Duffy,  hace referencia a los peligros y dificultades que enfrentan los niños sin hogar en este lugar del planeta. En toda la región, miles de niños abandonados deambulan por las calles. Son moralmente y físicamente degradados, duermen en las aceras o se esconden en alcantarillas y sótanos abandonados. Recorren las calles descalzos y tratando de sobrevivir pidiendo limosna, robando o haciendo trabajos serviles por una miseria. Muchos de ellos son manipulados, forzados a tener sexo o a robar. El propósito del trabajo aquí presentado es llamar la  atención sobre este problema mostrando la triste realidad que enfrentan los niños que viven en las calles.

En cualquier ciudad centroamericana es común ver menores que limpian parabrisas, lustran zapatos, hacen malabares en los semáforos o piden limosnas en los buses.

 

Sin ninguna protección, ni control por parte de adultos o las autoridades locales, una gran parte se drogan con pegamento para escapar del dolor, el hambre y el desamparo en el que viven cotidianamente. La tasa de embarazos entre estos menores es alta, como también lo son enfermedades (SIDA y la tuberculosis).

 

Estos niños, traumatizados por la situación sufrida en sus casas, llegan a la calle, un lugar que no es el adecuado para vivir, y siguen siendo violentados.

 

Sucios y harapientos, muchos buscan cartones, objetos para vender, o comida en los basureros, otros simplemente deambulan por los mercados, parques o terminales.
Este no es un problema exclusivo de America Central, también se replica la misma situación en el resto de America (especialmente en el sur del continente) en Asia y en África.

 

Una forma de prevenir este problema es impulsar la educación, establecer programas de capacitación y ofrecer alternativas de empleo. El problema requiere una solución integral, que vaya a la raíz, la pobreza y la desigualdad social, incluya medidas de prevención e involucre al Estado y todos los sectores en la puesta en marcha de políticas públicas para garantizar a los niños una vida digna.

Paco Casal para LaReserva.com

 

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