La corriente de resaca



Una corriente de resaca (también llamada de retorno) es una fuerte corriente de agua, que retrocede desde la costa hacia el mar. Se genera por el rompimiento irregular de las olas a lo largo de la cresta, llegando bruscamente a la playa y desvaneciéndose luego sobre el fondo para  posteriormente regresar hacia el mar por un canal a través de las olas. Las corrientes de resaca son una de las causas que provocan más muertes entre los bañistas.

La intensidad de una corriente de resaca depende de la altura de las olas y de las características topográficas de la costa. Son más peligrosas durante la marea baja y se las puede detectar dado que inhiben el oleaje.

La fuerza de empuje hacia dentro hace que las olas en esa zona no rompan de igual forma o sean prácticamente inexistentes. Es decir, si en una playa vemos zonas de rompiente intercaladas con otras zonas en donde no hay olas, posiblemente estemos ante una corriente de resaca.

Si nos vemos atrapado en una corriente de resaca (rip current en inglés) será un grave error intentar retornar a la orilla por donde nos succiona la corriente. Por mucho que braceemos hacia tierra, si estamos inmersos en una corriente de resaca, no alcanzaremos la playa.
 


Para salir de esta delicada situación hay que dejarse llevar, e intentar salir de la corriente para alguno de sus costados. Lo ideal es dirigirse para el lado en donde vemos las olas romper. Nunca  luchar contra el corriente, dado que será inútil.
Es muy importante recordar lo anteriormente expresado: No intentar volver por donde nos succiona la corriente, intentar nadar en paralelo a la costa, en lo posible dirigiéndose hacia donde rompen las olas.

Video de una corriente de resaca en Australia en Time Lapse

 Paco Casal para LaReserva.com
 

 

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