Crías de guepardo aprendiendo a trepar un árbol en el Masai Mara



Maravillosa colección de fotografías obtenidas en la reserva natural nacional Masai Mara situada al sudoeste de Kenia. Con pocos días de vida, estas crías de guepardo, intentan imitar a su madre trepando un árbol. Los primeros meses de vida son los más peligrosos para el mamífero más rápido del planeta, dado que para su supervivencia dependen exclusivamente de su velocidad.

 

 

Los guepardos son polígamos. Terminada la cría de su anterior camada, la hembra buscará uno o varios machos que la fecunden, y dará a luz una camada de entre dos y cuatro crías después de un periodo de gestación de tres meses.
Las crías suelen pesar unos 300 gramos, y atraen también la curiosidad de los safaris fotográficos, reuniendo en ocasiones hasta quince grupos de personas. Esta intrusión es molesta, pero constituye una alternativa económica a la caza furtiva o al tráfico de animales.

 

 

Tan pronto como la noche se lo permita, la madre trasladará a los pequeños de lugar, poniéndolos a salvo de curiosos. Menos considerados son los leones, los leopardos, las hienas y otros felinos. Si descubren la camada cuando la madre está cazando, no tendrán ningún problema en incorporar los pequeños a su dieta del día.

Los cachorros no serán capaces de seguir a la madre hasta las cuatro semanas de edad. Los otros animales, el frío y el hambre hacen estragos entre ellos antes de cumplir los tres meses. Solo tres de cada diez sobrevivirán a este periodo.

 

 

La hembra se ocupa de los cachorros sin que el macho la ayude en ningún momento. Para enseñarles a cazar suele capturar vivas algunas crías de gacela que luego les ofrece para despertar su instinto de cazadores. A los diez meses, los pequeños ya pueden cazar algunas piezas pequeñas.

Al cumplir un año y medio, la camada pierde todo contacto con la madre, pero siguen juntos hasta el primer celo. Entonces las hembras se separan e inician su solitaria vida. Los machos, en cambio, permanecerán juntos para cazar en equipo animales de mayor tamaño, como gacelas y ñus.

 

 

Si alguno de los hermanos sufre una lesión que le impida correr, es inmediatamente expulsado del grupo. Las hembras en cambio son prácticas: cazando crías de gacela logran la mayor efectividad con menor riesgo.

La reserva nacional natural Masai Mara se llama así porque la tribu Masái, habita dicha zona, y por el río Mara que lo cruza. Es famoso por su fauna excepcional.

 

 

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