Descifrando el lenguaje de las ballenas



Cientificos de la Universidad de  Queensland, luego de grabar durante 3 años los sonidos que emiten las ballenas jorobadas, han podido tipificar diferentes formas de comunicación, y de esta forma comenzar a descifrar el “misterioso” lenguaje de los cetáceos.

Los cetáceos son conocidos por tener una inteligencia superior a la del  resto de los mamíferos. Sus cerebros tienen un tamaño similar, o en algunos casos mas grande, que el de los humanos.  Esta razón condujo a muchos biólogos marinos a especular que las ballenas y otros cetáceos, podrían tener una inteligencia similar a la del ser humano, e incluso podrían tener habilidades para comunicarse, que superan nuestra comprensión actual.

Los críticos de esta teoria dicen, que si los cetáceos son tan inteligentes como ellos especulan, deberían existir  más pruebas de ello. ¿Pero qué tipo de pruebas serían suficientes como para demostrar tal aptitud?

Es sabido que la predecesores prehistóricos de los cetáceos eran animales terrestres que migraron hacia el mar donde había relativamente poco peligro de los grandes depredadores y un abundante suministro de alimentos. También se sabe que los delfines pueden utilizar “herramientas” y enseñar a sus hijos cómo usarlas. Los delfines son unos de los pocos animales, al igual que los humanos, que tienen sexo por placer y no estrictamente para reproducirse. Ellos forman fuertes lazos familiares entre sí, lo que les lleva a permanecer juntos, incluso cuando cuando están  heridos o enfermos. Los delfines también han demostrado un comportamiento de protección hacia los seres humanos, un claro ejemplo es la actitud que tienen tratando de mantenerlos  a salvo de los tiburones.
Dentro de esta corriente, científicos australianos de la Universidad de Queensland, que estudian los sonidos de las ballenas jorobadas,  dicen que han comenzado a descifrar el misterioso del sistema de comunicación de las ballenas.

Para entender los diferentes sonidos que emiten las ballenas, el grupo de investigación registro el “amplio repertorio” de los cetáceos durante 3 años. En estas grabaciones pudieron identificar 34 tipos diferentes de formas de comunicación, según lo publicado en el “Journal of the Acoustical Society of America”.

El estudio analizo la migración de las ballenas jorobadas, mientras viajaban frente a la costa este de Australia. Fueron grabados 660 sonidos pertenecientes a  61 grupos de ballenas diferentes.

Muchos de los sonidos de las ballenas coincidían, y gracias a ello, y a la actitud que tenían los cetáceos en ese momento, pudieron encontrar algunos con un significado claro. Por ejemplo, los machos producían un ronroneo que parecía significar que estaba intentando aparearse con una hembra. Además, cuando empujaban a las hembras, estas emitían unos gritos muy agudos o unos chillidos para mostrar su discrepancia.
Por otro lado, cuando las madres estaban con sus crías, emitían un sonido de llamada muy característico, "probablemente uno de los sonidos más habituales que escuché (sonido “Wop”)” dijo  Rebecca Dunlop, una de las investigadoras de la Universidad de Queensland.

"Es fascinante que, aunque sean mamíferos marinos y hayan estado separados de los mamíferos terrestres durante mucho, mucho tiempo, todavía parezcan estar siguiendo el mismo sistema básico de comunicación", explico Dunlop.
En la actualidad la investigación esta centrada,según ha explicado Dunlop, en profundizar en el posible efecto que puedan tener los barcos y de los aparatos de sónar en la migración de las ballenas.

Fuente
DailyGalaxy (Inglés)

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