Un estudio demuestra que los grandes dinosaurios tenían sangre caliente



Al parecer la fama del T-Rex de haber sido un depredador de sangre fría es infundada, así lo demuestra un reciente estudio el cual sugiere que su sangre era caliente, como la de las aves y mamíferos

Los paleontólogos han debatido durante décadas acerca del metabolismo de los dinosaurios : ¿Estos antiguos y pesados animales utilizaban principalmente en el calor del sol para regular su temperatura corporal como los reptiles y anfibios de hoy, o podrían generar su propio calor corporal  como los mamíferos y las aves?.

Ahora, usando un modelo biomecánico que predice el coste energético de caminar y correr en función del tamaño de los huesos de las patas de un animal, los investigadores han demostrado que los mayores dinosaurios no habrían conseguido tener esos huesos sin un metabolismo de sangre caliente.

"De los estudios realizados sobre animales vivos, podemos calcular la relación entre el diseño de las extremidades y la cantidad de músculos que un animal necesita para soportar su peso corporal", dijo Herman Pontzer antropólogo de la Universidad de Washington en St. Louis, co autor del artículo publicado en PLoS ONE.

"El tamaño del musculo sirve para predecir la cantidad de energía que necesita, porque a su vez en el músculo, necesita oxígeno". Debido a que los animales de sangre caliente tienen una capacidad aeróbica mayor que sus homólogos de sangre fría, la búsqueda de músculos más grandes y mayores demandas de energía en los dinosaurios estaría a favor de la hipótesis de que eran animales de sangre caliente.

De hecho, cuando Pontzer  y sus colegas analizaron los modelos anatómicos de 14 especies diferentes dinosaurios, se sorprendieron al encontrar que incluso a paso lento, la mayoría de los dinosaurios necesitan más energía para desplazarse que la producida por un metabolismo de sangre fría.

Para sacar conclusiones acerca de dinosaurios extintos hace millones de años basado en  un modelo de animales que existen en la actualidad es necesario hacer algunas suposiciones. Pontzer reconoce que es posible dinosaurios tuviesen una fisiología completamente diferente a todos los seres vivos de hoy, un metabolismo de sangre fría que proporcione la energía suficiente para satisfacer sus necesidades aeróbicas. "Esa es una limitación de este análisis," dijo Pontzer, "y tal vez una limitación de cualquier análisis similar basado en animales de la actualidad”.

La nueva investigación concuerda con un estudio previo sobre la anatomía cardiovascular de los dinosaurios, basado en una tomografía computarizada de un corazón fósil de 66 millones de años.  La imágenes revelaron un corazón de doble bomba con una sola aorta, en esencia, el corazón de un mamífero de sangre caliente o un pájaro, y no un reptil de sangre fría.

Sin embargo, otros estudios anatómicos han llevado a conclusiones diferentes: un estudio sobre la nariz de los dinosaurios, comprobó que carecía de unos huesos llamados cornetes, que protegen contra la pérdida de agua durante la respiración rápida y se encuentran en 99 por ciento de los animales de sangre caliente.

El debate sigue abierto pero este parece volcarse para el lado de que los dinosaurios de gran tamaño tenían sangre caliente en sus venas.

Clara Bolonia para LaReserva.com