Leonardo Da Vinci



Leonardo Da Vinci, fue el mayor talento que dio la humanidad. Inventor, mecánico, arquitecto, escultor, pintor, músico o ingeniero fueron algunos de sus oficios, los que ejecuto con absoluta excelencia. Su insaciable curiosidad y su genio polifacético, representa el modelo más acabado del hombre del Renacimiento.

Leonardo di Ser Piero da Vinci nació en 1452 en la villa toscana de Vinci, hijo de Caterina y Ser Piero, un rico notario florentino. De pequeño fue educado en su casa en gramática y matemáticas. Su gran curiosidad se manifestó tempranamente, dibujando animales mitológicos inventados, los cuales gozaban de un realismo singular. Su gran capacidad de observación que se tradujo excepcionalmente en lo artistico, también se replico en otros temas que estudió como la física mecánica, la música y el naturalismo (actualmente biología).

Sus primeros bocetos eran de tal calidad que tan pronto como su padre los mostró al pintor Andrea del Verrocchio, éste tomó al joven de catorce años como aprendiz en su taller, ya frecuentado por futuros artistas de la talla de Botticelli.

Allí utilizo por vez primera una técnica  llegada desde los Países Bajos: la pintura al óleo. Sus  obras de este período son un San Jerónimo y el gran panel La adoración de los Magos, ambas inconclusas.
 
En 1482, llega a Milán y trabaja para el “il moro” Ludovico Sforza, duque de Milan, donde su ocupación principal era la de ingeniero militar, aunque también realizo trabajos de hidráulica, arquitectura y obviamente continuar con su excelsa tarea en el área de la pintura y escultura.

En 1492, en uno de sus diarios aparece el famoso dibujo, El Hombre de Vitruvio, el cual estaba acompañado de notas anatómicas. El dibujo representa una  figura masculina desnuda en dos posiciones sobreimpresas de brazos y piernas e inscrita en un círculo y un cuadrado. Se trata de un estudio de las proporciones del cuerpo humano, realizado a partir de los textos de arquitectura de Vitruvio, arquitecto de la antigua Roma, del cual el dibujo toma su nombre.

En esta cuidad, Leonardo comienza a interesarse por la geometría y las matemáticas. Gracias a su amistad con el matemático Luca Pacioli, fraile franciscano que en 1494 publicó su tratado de la Divina proportione, ilustra su obra.

En 1495 la inicio la realización de la Última Cena. En 1497 el duque de Milán solicitó al artista que concluyera la Última Cena, que terminó, probablemente, a finales de año.

A finales de 1499 y luego de pasar 20 años en Milan, Leonardo decide dirigirse a Florencia. Su translado estuvo motivado por la perdida de poder de Ludovico el Moro, en manos de los franceses.

En esta época invento muchos dispositivos, cuya realización se concretaría recién en los siglos XIX y XX. Submarinos, piezas de artillería y embarcaciones, fueron algunas de sus maravillosas creaciones.

En 1501 pinto la obra “Santa Ana, la Virgen y el Niño”; en 1503 recibió el encargo de pintar un gran mural en el palacio Viejo: la nobleza florentina quería inmortalizar algunas escenas históricas de su gloria. Leonardo trabajó tres años en La batalla de Angheri, que quedaría inconclusa.

Su obra cumbre en esta etapa florentina fue el retrato de la Mona Lisa. La mítica Gioconda ha inspirado infinidad de libros (algunos de ellos llevados al cine como el “Codigo Da Vinci”) y hasta una ópera. Poco se sabe de esta obra, ni siquiera se conoce quién encargó el retrato, que Leonardo se llevó consigo a Francia, donde lo vendió al rey Francisco I por cuatro mil piezas de oro.
La enigmática sonrisa de la Mona Lisa fue un hito en la historia del arte y su misterio sigue aún hoy fascinando. Existe la leyenda de que Leonardo se autorretrato en la obra.
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En 1506 Leonardo vuelve por segunda vez a Milán. En esta ocasión su trabajo científico tomó prioridad sobre sus pinturas y se implicó en anatomía, mecánica, matemática, hidrodinámica y óptica.

En este periodo Leonardo asistió a infinidad de disecciones de cadáveres, y realizo importantes estudios sobre anatomía. Confecciono una infinidad de realistas dibujos para representar la estructura y el funcionamiento del cuerpo humano.

Tambien estudió y dibujó la anatomía de muchos animales. Diseccionó vacas, pájaros, monos, osos, y ranas, comparando en sus dibujos su estructura anatómica con la de los humanos. Hizo también una serie de estudios de caballos.

Posteriormente  viaja a el  Vaticano en donde vivió una etapa de tranquilidad, con un sueldo holgado y sin grandes obligaciones: dibujó mapas, estudió antiguos monumentos romanos, proyectó una gran residencia para los Médicis en Florencia.

En 1516, muere su protector Giulano de Médicis, Leonardo dejó Italia definitivamente, para pasar los tres últimos años de su vida en el palacio de Cloux como primer pintor, arquitecto y mecánico del rey.

Leonardo falleció el 2 de mayo de 1519.

Después de su muerte, y al haberlo estipulado así en su testamento, algunos libros, todos sus cuadernos de notas, dibujos y otros papeles, que reflejaban cabalmente su obra y pensamiento, quedaron bajo la custodia de su fiel discípulo Francesco Melzi.

Melzi, quien, consciente de la magnitud de la obra del maestro, se entregó a la ardua tarea de ordenar y catalogar las miles de hojas con anotaciones y dibujos de diversa índole, escritas por ambas caras, salpicadas de numerosas ideas, dibujos y bocetos.

Leonardo sintió curiosidad por todas las ramas de la ciencia. Dejo innumerables apuntes y trabajos de campo, incursiono en todos los terrenos artísticos y fue probablemente el primer hombre que conjugo el arte y la ciencia de manera brillante. Es considerado por muchos como el padre de las ciencias.

Su obra artística

De sus obras, solo sobreviven 15 pinturas, junto con sus diarios, que contienen dibujos, diagramas científicos, y notas. Planeó frecuentemente pinturas grandiosas con muchos dibujos y esbozos, dejando los proyectos inconclusos.

Sus pinturas son famosas por una serie de cualidades que han sido muy imitadas, como su gran aportación es el esfumado, artificio pictórico que consiste en prescindir de los contornos netos y precisos del "Quattrocento" y envolverlo todo en una especie de niebla imprecisa que difumina los perfiles y produce una impresión de inmersión total en la atmósfera.

Leonardo utiliza la llamada "perspectiva aérea", la cual representa la sensación de profundidad haciendo menos nítidos los planos del fondo. Todas estas características están presentes en sus obras más famosas: La Gioconda (Mona Lisa), actualmente en el museo del Louvre de París, La última cena y La Virgen de las Rocas.

Principales cuadros
Adoración de los Magos (Uffizi)
Madonna Benois (c. 1478, Museo del Ermitage, San Petersburgo),
retrato de Ginebra de Benci (c. 1474, National Gallery, Washington)
San Jerónimo (c. 1481, Pinacoteca Vaticana)
Virgen de las rocas (1483-1485, Louvre, París, y 1505, National Gallery, Londres)
La última cena (Santa Maria delle Grazie, Milán)
La dama del armiño (Museo Czartoryski, Cracovia)
La Gioconda (1503-1506, Louvre, París) (en la imagen de abajo)
Virgen de las rocas y Santa Ana, la Virgen y el Niño (c. 1510, Louvre, París).

 

Cuadros y dibujos de Leonardo Da Vinci

Referencias
Daniel Arasse (1997). Leonardo da Vinci. Konecky & Konecky.
Bruno Santi (1990). Leonardo da Vinci. Scala / Riverside.
Wikipedia
Mos.org

Boris V. Castaneda para LaReserva.com

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