El 20% de los mamíferos terrestres en peligro de extinción



Las lista roja de la IUCN, que evalúa la situación de los mamíferos del planeta, muestra que por lo menos 1.141 de las 5.487 especies de mamíferos de la Tierra están amenazadas de extinción. Al menos 76 especies se han extinguido desde el año 1500.

“Durante nuestras vidas, centenares de especies pueden desaparecer a causa de nuestras propias acciones, lo que es una señal alarmante de lo que sucede a los ecosistemas donde viven”, señala Julia Marton-Lefèvre, Directora General de la IUCN. “Debemos fijar objetivos claros para el futuro con miras a revertir esta tendencia, para no dejar como legado duradero la desaparición de muchos de nuestros parientes más próximos”.

La situación real podría ser mucho peor, dado que 836 mamíferos se encuentran en la categoría “datos insuficientes”. Con más informaciones, podría comprobarse que hay más especies en peligro de extinción.

“En realidad, el porcentaje de mamíferos en peligro podría ascender al 36%,” dice Jan Schipper, de Conservation International, autor principal de un artículo que se publicará en Science. “Ello indica que la prioridad para el futuro consiste en implementar acciones de conservación apoyadas en bases científicas, no sólo para mejorar los datos y poder evaluar el riesgo que corren especies menos conocidas hasta el presente, sino también para explorar medios para la recuperación de especies y poblaciones amenazadas.”

Las conclusiones demuestran que 188 mamíferos se encuentran en la categoría de amenaza máxima “en peligro crítico de extinción”. Entre ellos figura el lince ibérico (Lynx pardinus), cuya población cuenta entre 84 y 143 adultos y sigue disminuyendo a raíz del declive de su principal presa, el conejo europeo.

El ciervo del padre David (Elaphurus davidianus), nativo de China, se encuentra incluido como “extinto en estado silvestre”. Sin embargo, en años reciente las poblaciones en cautiverio y semi cautiverio han aumentado y es posible que las poblaciones silvestres se restablezcan pronto. En cambio, puede resultar demasiado tarde para salvar a las otras 29 especies clasificadas como “en peligro crítico (posiblemente extintas)”, entre ellas la jutiíta (Mesocapromys sanfelipensis) de Cuba, que no ha sido observada desde hace casi 40 años.

Cerca de 450 mamíferos se encuentran “en peligro”, incluyendo el demonio de Tasmania (Sarcophilus harrisii), que pasó de “preocupación menor” a “en peligro” después de una disminución de más del 60% de su población en los últimos 10 años a causa de un tipo de cáncer facial transmisible y mortal.

El gato pescador (Prionailurus viverrinus) de Asia sudoriental pasó de “vulnerable” a “en peligro” a raíz de la pérdida de hábitats de humedales. La foca del mar Caspio (Pusa caspica), anteriormente “vulnerable”, también pasó a la categoría “en peligro”. Su población declinó en un 90% en el último siglo debido a la caza insostenible y al deterioro de sus hábitats, y sigue aún disminuyendo.

La pérdida y degradación de los hábitats afecta al 40% de los mamíferos del planeta. Reviste un carácter más grave en América Central y del Sur, África Occidental, Oriental y Central, Madagascar, y en el sur y el sudeste de Asia. La caza y explotación insostenible afecta a los grandes mamíferos, especialmente en el sudeste asiático, pero también en ciertas regiones de África y Sudamérica.

El sengi de cara gris o musaraña elefante (Rhynchocyon udzungwensis) se ha observado solamente en dos bosques de los montes Udzungwa de Tanzania, ambos plenamente protegidos pero vulnerables a los incendios. La especie, descrita este año por primera vez, fue clasificada como vulnerable.

Pero también hay buenas noticias. La evaluación de los mamíferos del mundo muestra que las especies pueden recuperarse gracias a acciones concertadas de conservación. El hurón patinegro (Mustela nigripes) pasó de “extinto en estado silvestre” a “en peligro”, después de ser reintroducido con éxito por el Fish and Wildlife Service de Estados Unidos en ocho estados del Oeste de EE UU y en México entre 1991 y 2008.

Del mismo modo, el tarpán o caballo salvaje (Equus ferus) pasó de extinto en estado silvestre en 1996 a “en peligro crítico de extinción” este año tras las reintroducciones que se efectuaron con éxito en Mongolia desde principios de los años 1990.

El elefante africano (Loxodonta africana) pasó de vulnerable a casi amenazado, aunque su situación varía considerablemente dentro de su área de distribución. Ello refleja el crecimiento reciente de importantes poblaciones de África del Sur y Oriental, que sigue en curso. Dicho aumento es suficiente para compensar los eventuales decrecimientos que puedan registrarse en otras áreas.

“Cuanto más esperemos, más costará prevenir extinciones futuras,” dice la Dra Jane Smart, Directora del Programa de Especies de la UICN. “Ahora sabemos qué especies están amenazadas, cuáles son las amenazas y dónde se plantean; no tenemos más excusas para quedarnos mirando sin hacer nada.”

El proyecto de evaluación de los mamíferos se llevó a cabo con la asistencia de más de 1.800 científicos de más de 130 países. Se pudo realizar gracias a la participación voluntaria de los grupos de especialistas de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN y la colaboración entre instituciones y universidades del más alto nivel, entre las que figuran Conservation International, la Sapienza Università di Roma, la Universidad del Estado de Arizona, la Universidad de Texas A&M, la Universidad de Virginia y la Sociedad Zoológica de Londres.

Fuente
IUCN

Fotografía
rafa59(II)

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