Una segunda oportunidad



La perra Maggie, de 5 años de edad, fue encontrada en Líbano dentro de una caja con 17 disparos de aire comprimido, sin una oreja, ciega y embarazada casi a punto de morir. Gracias a una campaña por redes sociales, fue extraída de Medio Oriente y llevada a Brighton donde ahora entrena para ser una perra de terapia. Sorprendente.

La británica Kasey Carlin, de 25 años, no dudó en adoptar a la maltratada perra tras conocer su historia a través de Internet que fue dada a conocer por una asociación que ayuda a perros llamada “Wild At Heart Foundation”.

La perra llamada Maggie fue sometida a una operación antes de salir del Líbano. Fue ahí cuando Kasey tomó conciencia del estado de gravedad que sufría el animal. Luego de curarle las heridas para evitar mayores daños, Maggie viajó a Reino Unido, donde le esperaba su nueva familia.

"Me contacté con algunas ONG’s que rescatan perros ciegos para saber qué podía hacer por ella" dijo Kasey y le sugirieron que Maggie podía ser entrenada como una perra de terapia.

En la actualidad Maggie recorre el campus de la Universidad de Sussex dos veces por semana, donde es guiada por estudiantes y también la llevan a residencias de ancianos para animar a las personas mayores dejándose acariciar. En otras palabras se entrena para dar amor a otras personas que las necesitan.



Es una historia sorprendente, en donde nuevamente un animal, nos hace reflexionar sobre nuestra raza humana.

En este fascinante planeta convivimos con gente despreciable, capaz de infligir dolor a alguien por placer, también convivimos con gente como Kasey que nos enseñan cómo ser mejores personas y finalmente está Maggie, esa bola inmensa de amor que tuvo una segunda oportunidad.

"Tiene una vida plena y parece amar lo que hace. Le encanta trabajar como perrita de terapia y salir a pasear. Se la ve feliz", asegura Kasey Carlin.

Dar amor a humanos, los mismos que mutilaron sus órganos. La naturaleza y los seres humanos no dejan de sorprendernos.

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