10 preguntas sobre el VIH



¿ Cuál es el riesgo de infección por los piercings o los tatuajes ?, ¿Puede curarse el SIDA? Estas y otras 10 preguntas frecuentes sobre el VIH te ayudaran a conocer las principales características de la enfermedad, y de esta forma promover y practicar su prevención.

 
1) ¿ Dónde se encuentra el VIH ?

El VIH se encuentra en muchos de los fluidos del cuerpo humano, entre los que se incluyen la sangre, el semen, los fluidos vaginales y la leche materna.

 

2) ¿Cómo se transmite el VIH ?

El VIH se transmite por: La penetración (vaginal o anal) sin protección y el sexo oral con una persona infectada. La transfusión sanguínea con sangre contaminada. El uso de jeringuillas, agujas u otros instrumentos afilados que estén contaminados. Por vía materno infantil, durante el parto o la lactancia.

 

3) ¿Puedo infectarme con el VIH con contactos casuales ?

El VIH no se transmite por el contacto diario en contextos sociales, en las escuelas o en el lugar de trabajo. No puede infectarse al estrechar la mano de otra persona, ni al abrazar a alguien, ni al usar el baño o beber del mismo vaso que una persona VIH-positiva, ni al hacer deporte, ni al verse expuesto a la tos o el estornudo de alguien que viva con el VIH.

 

4) ¿Cuál es el grado de eficacia de los preservativos para prevenir el VIH?

Los preservativos masculinos y femeninos de calidad garantizada son los únicos productos de los que se dispone hoy en día para protegerse de las ITS, entre las que se incluye el VIH. Si se usan correctamente cada vez que se mantienen relaciones sexuales, los preservativos son un medio efectivo para la prevención del VIH en mujeres y hombres. No obstante, aparte de la abstinencia, no existe un método 100% efectivo, y ni siquiera el uso de preservativos ofrece una protección absoluta contra las ITS. Para que estos protejan eficazmente, deben utilizarse correctamente siempre. Su uso incorrecto puede hacer que sufran roturas, y de este modo, que pierdan su efecto protector.

 

5) ¿ Cuál es el riesgo de infección por los piercings o los tatuajes ?

Existe un riesgo de infección si el instrumental utilizado no ha sido esterilizado previamente. Estos instrumentos utilizados para penetrar en la piel deben esterilizarse y usarse una sola vez, y después desecharlos o esterilizarlos de nuevo. Lo mas recomendable es utilizar material descartable.

 

6) ¿Puede ser seguro que dos personas VIH positivas mantengas relaciones sexuales sin protección?

No, no es seguro que dos personas VIH-positivas mantengan relaciones sexuales entre ellas sin protección, ya que existe el riesgo de reinfección por otro tipo de VIH o la transmisión de otra ITS. Se recomienda siempre, por lo tanto, el uso de preservativos, incluso cuando los dos miembros de la pareja son VIH-positivos.

 

7)¿ Cómo se puede prevenir la transmisión maternofilial ?

La transmisión del VIH de una madre infectada a su hijo puede ocurrir durante el parto o la lactancia. El riesgo de transmisión maternofilial puede reducirse de la siguiente manera: Mediante tratamiento con antirretrovíricos. Mediante el parto por cesárea. Evitando la lactancia, pero solo si la alimentación de sustitución es aceptable, accesible, asequible, sostenible y segura. En caso contrario, se recomienda la lactancia durante los primeros seis meses.

 

8) ¿Cómo pueden reducir el riesgo de contraer el VIH las personas que se inyectan drogas ?

Las personas que se inyectan drogas corren un gran riesgo de contagio ya que pueden introducir directamente el VIH en el torrente sanguíneo. No obstante existen ciertos métodos para reducir el riesgo: Consumir drogas por vía oral (es decir, pasar de las drogas inyectables a las no inyectables) No usar las mismas jeringuillas, agujas, agua o equipo de preparación de drogas con otras personas. Usar una nueva jeringuilla (adquirida de un proveedor seguro: por ejemplo, en una farmacia o en un programa de intercambio de agujas) cada vez que preparan y se inyectan las drogas. Usar agua esterilizada o agua limpia de una fuente segura para preparar las drogas. Usar una toalla limpia humedecida con alcohol para higienizar la piel antes de inyectarse la droga.

 

9) ¿Qué debo hacer si sospecho que puedo haberme contagiado?

La respuesta es fácil: debe evitar la angustia de la incertidumbre y hacerse un sencillo análisis que confirmará o descartará la infección. El análisis empleado en la detección sistemática o 'screening' del sida está a su alcance a través de su médico de cabecera y los resultados no tardarán demasiado tiempo en estar a su disposición.

En la actualidad, este análisis se realiza con una muestra de sangre del paciente. De ella se extrae el suero (por eso el análisis se llama serología), un líquido amarillento y denso que contiene todos las proteínas que circulan en la sangre.

La serología del sida no hace más que buscar la presencia de anticuerpos específicos contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en la sangre del sujeto. Cuando el resultado del primer análisis que se realiza en la consulta es positivo, se recurre siempre a un segundo análisis de confirmación del resultado. Es algo similar al contra-análisis que se realiza a los deportistas en caso de 'doping'.

Este segundo test es más sensible y sofisticado que el primero y su positividad hace definitivo el diagnóstico de infección por el VIH. Una vez que se recibe este resultado es aconsejable que el paciente se ponga en contacto con un especialista para planificar los pasos a seguir a partir de ese momento.

 

10) ¿Puede curarse el SIDA?

Depende un poco de a qué llamamos curar. Si quiere decir acabar con la enfermedad y no tener que volvernos a preocupar más por ella, puede decirse que el sida no se cura por el momento.

Una vez que hemos sido infectados, no existe ningún tipo de tratamiento que consiga eliminarlo de nuestro cuerpo o aniquilarlo por completo. Por tanto, los pacientes infectados deberán estar siempre pendientes de la enfermedad y sometidos a algún tipo de control o tratamiento.

Aunque pueda parecer descorazonador, el sida se está convirtiendo cada vez más en una enfermedad crónica, como la diabetes o la insuficiencia renal. En el fondo, es una buenísima noticia: hasta hace bien poco tener el sida era prácticamente una condena de muerte segura a la que sólo le faltaba la fecha de ejecución. La muerte llegaba antes o después en función, entre otras cosas, de la suerte a la hora de contraer infecciones y de la rapidez con que nuestras defensas fueran aniquiladas por el VIH.

Sin embargo, la espectacular inversión en investigación que se viene realizado desde hace más de una década, ha conseguido desarrollar fármacos eficaces contra la enfermedad a una velocidad desconocida hasta ahora en otras patologías.

En estos momentos, existe todo un arsenal de fármacos a disposición de los especialistas para combatir al virus. Aunque ninguno de ellos, por sí solo o combinado, es capaz de destruir al virus. Eso sí, consiguen frenar dramáticamente su multiplicación y, por tanto, su capacidad de hacernos daño.

Este control sobre las posibilidades de reproducción del VIH dentro del organismo consigue que nuestro sistema de defensas sobreviva durante mucho tiempo al ataque del virus. De esta forma, el paciente infectado no desarrolla todos los problemas de infecciones que antes conducían a la muerte.

Dra. Lucy Paez (Argentina, Neumonóloga) para LaReserva.com

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