El Tigre de Sumatra y un futuro nada alentador


A pesar de existir leyes que protegen al Tigre Sumatra (Panthera tigris sumatrae), sus partes comercializan en Indonesia, desde hace miles de años. Dientes, garras, pieles o huesos se pueden comprar libremente en muchos negocios de Sumatra. Hoy su población no supera los 500 ejemplares en estado salvaje. Otra especie que el hombre está por aniquilar, un gato fascinante con un futuro gris.

Aun hoy en Sumatra es posible comprar diferentes partes del casi extinto tigre de Bengala Cerca de 30 locales, de los 300 consultados, ofrecían sus “productos” con total libertad e impunidad. Año a año la cantidad de piezas secuestradas es menor, lo que podría considerarse una buena noticia no lo es, dado que la disminución de piezas se debe principalmente a que cada día quedan menos tigres en nuestro maltratado planeta. La población del Tigre de Sumatra se estima entre 400 a 500 ejemplares. No hace falta ser un matemático para predecir un futuro incierto para la especie.



Si la caza furtiva y el comercio siguen, seguramente desaparecerá, como lo hizo el Tigre de Java o el Tigre de Bali. El tigre de Sumatra es un pequeño felino con un peso aproximado de 90 kilos y apenas supera los 2 metros de longitud. Sus rayas son más delgadas que las de otras subespecies, y tienen una barba o melena más desarrollada, sobre todo en el caso de los machos. Su pequeño tamaño les permite moverse muy fácilmente por la jungla. Poseen una membrana entre los dedos de sus patas, adaptados al agua. Por esta razón son conocidos por llevar a sus presas terrestres al agua, en donde se mueve con suma facilidad.

Los pocos ejemplares en estado salvaje habitan reservas y parques nacionales, mientras que existe un pequeño grupo que se ubica en áreas agrícolas que parece estar dispuesto a que no le sigan arrebatando sus tierras. Las reservas no son como “algunas” que existen en África, en donde se respetan las leyes y se reprime a los furtivos, aquí son poco seguras y sufren las incursiones habituales de los furtivos y traficantes de pieles, que matan tigres año tras año.



Los principales centros de venta de partes se encuentran en Medan, la capital de la provincia de Sumatra del Norte, y Pancur Batu, un pequeño pueblo situado a unos 15 km de distancia. Existen dos factores principales por los cuales el tigre de Sumatra se encuentra en peligro de extinción: la deforestación que sufrió la isla por parte de la industria pasta y las industrias de aceite de palma y su comercio ilegal. El Tigre de Sumatra ya está catalogado como en "Peligro Crítico" en la Lista Roja IUCN de Especies Amenazadas, la máxima categoría de amenaza antes de su extinción en la naturaleza. Las autoridades de Indonesia, tienen las herramientas para cumplir las leyes vigentes de protección al tigre. Si no lo hacen, solo nos queda pensar que existen negocios entre los traficantes y los gobernantes.



En seis años la población de tigres se disminuyó en un 50%, si seguimos con este ritmo, en pocos años solo podremos verlos en fotografías.

JdR para LaReserva.com


 

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