El fascinante dragón de mar foliáceo (Phycodurus eques)



Esta increíble criatura recibe su nombre debido a su aspecto foliáceo, pues posee largas prolongaciones en forma de hoja distribuidas a lo largo de su cuerpo. Estas prolongaciones no son utilizadas para la propulsión; su función es la del camuflaje. Sencillamente fascinante.


 

El Phycodorus eques es más grande que un hipocampo, llegando a medir en su estado adulto de 30 a 35 cm. Es originario de las costas del sur de Australia. Al igual que los caballitos de mar, los machos se encargan de cuidar los huevos que las hembras depositan en su cola.
 

El dragón de mar foliáceo posee aletas a lo largo del lado de su cabeza que utiliza para desplazarse muy lentamente. Se han observado dragones de mar permanecer en la misma posición por largos periodos de hasta 60 horas.
 


 

A diferencia de los caballitos de mar, dragones de mar no tienen colas prensiles y por tanto son incapaces de agarrarse o anclarse a algún elemento. Por lo que la deriva y flotan y se balancean a través de su mundo acuático, al igual que las algas marinas que tan estrechamente imitan.
 


 

Su estado es de casi amenazado, debido a factores humanos como la contaminación y su pesca por buzos alentados por su apariencia exótica. En respuesta a estos daños, ellos han sido oficialmente protegidos por el Gobierno de Australia.
 

Fotografías Wikimedia Commons