La Nasa utilizará láseres espaciales para hacer un mapa 3d de los bosques del planeta



En la actualidad no existe un mapa exacto de la vegetación boscosa del mundo por ende no se puede predecir con exactitud sobre, por ejemplo, la cantidad de CO2 se escape a la atmósfera cuando se tala un bosque. Para ello la NASA está creando la primera visualización 3D integral de los bosques del mundo, utilizando las herramientas de mapeo más innovadoras que conoce la humanidad: los satélites y los láseres.

El sistema funciona así: Un satélite envía un pulso de luz desde el espacio hasta llegar a la superficie de la Tierra y a continuación, una pequeña fracción de la luz, llama un "pulso de retorno," que reflejará de vuelta del pulso de luz al satélite.

El tiempo que le toma el pulso de retorno para viajar de regreso al satélite es una medida de lo lejos que ha viajado, lo que significa que podemos medir la altura del objeto del impulso reflejado con precisión.

Además, dependiendo de qué tipo de material se refleja en contra del impulso, la señal se modificará ligeramente  y con esto será posible saber si estamos ante una copa de un árbol frondoso o un tronco leñoso.

Esto se conoce como "tecnología LIDAR," y permitirá a los científicos visualizar las variaciones sutiles en la arquitectura de nuestros bosques. Con 16 mil millones de estos pulsos enviados desde un satélite cada año, los científicos pueden finalmente tener suficientes datos para medir con precisión la biomasa de los árboles del mundo  y a su vez, la cantidad de carbono que contienen.

LIDAR (un acrónimo del inglés Light Detection and Ranging o Laser Imaging Detection and Ranging) es una tecnología que permite determinar la distancia desde un emisor láser a un objeto o superficie utilizando un haz láser pulsado. La distancia al objeto se determina midiendo el tiempo de retraso entre la emisión del pulso y su detección a través de la señal reflejada. En general, la tecnología lidar tiene aplicaciones en geología, sismología y física de la atmósfera.

La misión, denominada GEDI (Global Ecosystem Dynamics Investigation), comenzó en 2014 está prevista su finalización para 2018.

Los datos satelitales no son el antídoto a miles de dolencias de la Tierra, pero nos proporcionarán una mayor claridad en la lucha contra ellos. En sólo un par de años, tendremos información precisa de los bosques de nuestro planeta.

Paco Casal para LaReserva.com