Nueva forma de medir la acidificación oceánica



Una nueva investigación publicada en el Journal of Environmental Science and Technology  alerta que un cuarto de las emisiones globales de CO2 de combustibles fósiles son absorbidas por los océanos. El proceso hace que el agua se vuelva más ácida y tiene un efecto devastador en los ecosistemas marinos.

La conclusión se produjo gracias a un método desarrollado en Universidad de Exeter, que permite medir la acidificación de los océanos desde el espacio.

La forma tradicional usada en la actualidad para medir este fenómeno era por medio de instrumentos en el lugar afectado. Esta técnica limita el análisis a zonas muy acotadas. Con la nueva tecnología es posible analizar todos los océanos del planeta mediante el uso de satélites.

El Dr. Jamie Shutler, líder de la investigación informo que “Los satélites se están convirtiendo en una herramienta cada vez más importante para medir la acidificación, especialmente en áreas remotas y de difícil acceso como el Ártico“.

Los satélites utilizados poseen cámaras que miden las temperaturas del agua de acuerdo a su tonalidad y sensores que detectan la salinidad del agua. Con estos dos parámetros es posible cuantificar la acidez de los océanos.

El término "acidificación oceánica" fue introducido por Caldeira y Wickett en 2003, ambos investigadores pertenecen al Carnegie Insitution for Science. Desde el comienzo de la revolución industrial, se estima que el pH de la superficie del océano ha caído desde poco menos de 0,1 unidades (en la escala logarítmica de pH), y se ha estimado que descenderá más allá de las 0,3-0,5 unidades para 2100 a medida que el océano absorba más CO2.

Mas info Journal of Environmental Science and Technology http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/es504849s

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