El paulatino regreso del bisonte a las llanuras norteamericanas



En el siglo XIX, con la llegada de los ingleses a costas americanas, las pieles de bisonte (Bison bison) fueron comercializadas hasta casi la extinción de la especie. En 1890 se censaron solo 750 ejemplares en estado salvaje. El Zoo del Bronx mantuvo con esmero y buena salud a una gran manada superviviente, la cual fue  posteriormente reestablecida principalmente en el Parque Yellostone. Su actual población es de 350.000 ejemplares, cuando la población a principios del siglo XIX era estimada en cerca de 100 millones.

Si bien el hombre “elimina” diariamente  especies (tal como paso ayer con la desaparición del rinoceronte blanco del norte), existe otra gran porción de la humanidad que trata de volverlas a su estado salvaje, tal como es el caso del bisonte.

En 2009,  Estados Unidos donó crías y algunos ejemplares de bisonte al gobierno mexicano para reintroducirlos a su vida salvaje. Estos fueron 23 bisontes (20 hembras y 3 machos) quienes fueron llevados a la reserva El Uno en Janos, Chihuahua.

En la actualidad es la única reserva que posee bisontes en completa libertad. Desde su establecimiento nacieron 43 crías.

Fotografía Stephen Hinch
 

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