El fascinante ballenato de Cuvier (Ziphius cavirostris)



También llamado como zifio de Cuvier habita las aguas profundas de todo el planeta, son los mamíferos que registran la inmersión más profunda y capaces de contener la respiración durante casi 4 horas. Una maravilla de la naturaleza.

Es más pequeño que la mayoría de las ballenas barbadas pero grande entre los zifios. El zifio de Cuvier es pelágico y habita generalmente aguas a más de 300 metros de profundidad.

En 2014 frente a la costa de California, científicos informaron que utilizando satélites encontraron que un ejemplar se había sumergido 2.992 metros bajo de la superficie del océano, lo que representa la inmersión más profunda jamás documentada para cualquier mamífero.

Otro estudio, publicado en 2020, informó que un zifio de Cuvier realizó una inmersión que duró 222 minutos, lo que representa también la inmersión más larga jamás documentada para cualquier mamífero.

La científica supervisora ​​Nicola Hodgkins señaló que "si bien sabemos que pueden contener la respiración durante mucho tiempo, no es habitual que lo hagan más de 3 horas. Una posible causa puede ser la exposición a altos niveles de ruido provenientes de un sonar militar cercano”.

Taxonomía

El naturalista y zoólogo francés Georges Cuvier describió por primera vez la especie en “Recherches sur les ossements fossiles” (1823) basándose en un cráneo encontrado en la costa mediterránea de Francia en Fos-sur-mer, Bouches de Rhone.

Lo llamó Ziphius cavirostris del latín cavus que significa "hueco" o "cóncavo", refiriéndose al hueco profundo en el cráneo que es muy característico de la especie.

El barón Cuvier creía que el cráneo representaba los restos de una especie extinta. Posteriormente, en 1850, el paleontólogo y zoólogo Paul Gervais descubrió que el cráneo era idéntico al de un cadáver de ballena varado más recientemente en una playa cercana.

El ballenato de Cuvier es el único miembro del género Ziphius y es una de las 22 especies de la familia Ziphiidae.

Descripción

El cuerpo del zifio de Cuvier es robusto y con forma de cigarro, similar al de otras ballenas “picudas” y son difíciles de distinguir de muchas de las ballenas mesoplodontes en el mar.

El cuerpo de los machos adultos es normalmente gris oscuro, con la cabeza claramente más clara o incluso blanca. Esta coloración clara se extiende a lo largo de la parte posterior. Las hembras varían del color de gris oscuro al marrón rojizo. El color de su cabeza se aclara en menor medida que en los machos y no se extiende a lo largo de la parte posterior. El zifio de Couvier tiene una longitud promedio de 6,5 metros y pesa alrededor de 3.5 toneladas, siendo la hembra ligeramente más grande y pudiendo alcanzar los 7 metros de longitud.

Los machos desarrollan dos colmillos en las esquinas de la mandíbula inferior y poseen un conjunto de dientes en forma de clavija, que pueden no tener un uso práctico o ser solo dientes vestigiales. Las hembras no tienen estos colmillos.

Los colmillos posiblemente se utilizan para los duelos entre los machos, aunque no se ha documentado. También podrían usarlos para combatir amenazas como las orcas. Los adultos, especialmente los machos, tienen muchas cicatrices que se usan para identificar a los individuos. Las cicatrices son ocasionadas en peleas con machos de la misma especie o en peleas con otros depredadores como el calamar gigante o algunas especies de tiburones y orcas.

Los zifios de Cuvier se alimentan de varias especies de calamares , incluyendo cranchiidae, Onychoteuthidae, Brachioteuthidae, Enoploteuthidae, Octopoteuthidae y Histioteuthidae, como así también de peces de aguas profundas.

Científicos han utilizado especímenes varados para estudiar los hábitos alimenticios de las ballenas a través del análisis del estómago, sin embargo, a pesar de décadas de investigación, los resultados no han sido concluyentes.

Al comparar los estómagos de las ballenas que se encuentran en el Océano Pacífico con las que se encuentran en el Mediterráneo, se encontró que las ballenas del Mediterráneo comían predominantemente calamares desde los 300 a los 600 metros, mientras que en el Pacífico, las ballenas encontradas en la bahía Monterey (2015) y en Taiwán (1995), llegaban a aguas mucho más profundas para alimentarse.

Distribución

El ballenato de Cuvier tiene una distribución cosmopolita en aguas profundas y mar adentro, desde los trópicos hasta los mares fríos y templados. Se pueden encontrar en el Pacífico Norte y Atlántico Norte. En el hemisferio sur, en Tierra del Fuego, Sudáfrica, el sur de Australia , Nueva Zelanda y las islas Chatham. También frecuenta masas de aguas continentales como los golfo de México y los mares Caribe y Mediterráneo .

La ballena picuda de Cuvier puede ser una de las ballenas picudas más comunes y abundantes, con una población mundial que probablemente supere ampliamente los 100.000 ejemplares. Se estima que cerca de 80.000 se encuentran en el Pacífico tropical oriental, casi 1.900 en la costa oeste de los Estados Unidos (excluida Alaska ) y más de 15.000 en Hawai.

Caza

Antes de 1955, se estima que solo los balleneros japoneses capturaban entre 3 y 35 ballenatos de Cuvier cada año. Desde 1955 hasta la década de 1990, se informó que se capturaron cerca de 4.000 ballenas picudas de Cuvier. De acuerdo a este informe, la especie ha sido capturada incidentalmente en Colombia, en Italia (pesca de pez espada), en California y Oregón.

En la actualidad el zifio de Cuvier se encuentra dentro del acuerdo sobre la conservación de los pequeños cetáceos del Báltico, el Atlántico nororiental, los mares de Irlanda y también en el Acuerdo sobre la conservación de los cetáceos en el mar Negro, el mar Mediterráneo y la zona atlántica contigua ( ACCOBAMS ).

La especie se incluye además en el Memorando de entendimiento sobre la conservación del manatí y los pequeños cetáceos de África occidental y Macronesia y el Memorando de entendimiento para la conservación de los cetáceos y sus hábitats en la región de las islas del Pacífico.

Sonar y maniobras militares

El ballenato de Cuvier parece tener una mala reacción al sonar. Los varamientos a menudo ocurren cerca de bases navales que usan continuamente sonares. Se ha observado en Hawái que la especie evita las áreas donde se encuentran los sonares.

También se reportaron múltiples varamientos masivos tras las operaciones de la Armada española en las Islas Canarias.

En 2019, una revisión de la evidencia sobre los varamientos masivos de zifios consideró que no se habían producido más varamientos masivos en las Islas Canarias una vez que se prohibieron allí los ejercicios navales con sonar, y recomendó que la prohibición se extendiera a otras áreas como el Mediterráneo, donde continúan ocurriendo varamientos masivos.

 

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