Los ojos: una ventana al cerebro



A través  de una tomografía óptica, es posible localizar y controlar el crecimiento de los tumores cerebrales. También se puede realizar un seguimiento de enfermedades neurodegenerativas como la Esclerosis Múltiple, el Alzheimer,  el Parkinson o la enfermedad conocida como Creutzfeldt-Jakob.

"El cerebro está conectado a cada ojo por un nervio óptico, por lo que cualquier degeneración del mismo causada por enfermedades neurodegenerativas, también dañan las células a lo largo del nervio y la retina. De hecho, la pérdida de la función visual es uno de los primeros síntomas en muchas personas que poseen este tipo de enfermedades", comentó Danesh Meyer, cirujano ocular y neuro-oftalmólogo de la Universidad Escuela de Medicina de Auckland en Nueva Zelanda.

"Aunque las pruebas de un vínculo entre la degeneración del nervio óptico y las enfermedades como el Alzheimer han existido desde finales de 1980, no existían los instrumentos capaces de medir con precisión los cambios en la retina; sólo recientemente este conocimiento podrá ser puesto en uso" dice Danesh Meyer .

La precisión de los instrumentos oftalmológicos ha mejorado en los últimos años. Esta evolución incluye la llamada tomografía de retina Heidelberg (HRT), que puede ser utilizado para explorar la forma y el grosor de las fibras del nervio óptico en la parte posterior del ojo.

Pero con la aparición de la tomografía de coherencia óptica (OCT) este tipo de aplicaciones parece más prometedor: se comercializa desde 2006 y se está convirtiendo rápidamente en una herramienta estándar para el manejo del glaucoma y la retinopatía diabética.

El estudio óptico es muy parecido a una ecografía, en este caso la luz rebota en los tejidos, en lugar de las ondas de sonido. Esta técnica brinda información acerca de la forma y el grosor de las fibras nerviosas de la retina, y permite que incluso qué cambios sutiles sean detectados.

Esta tecnología tiene un importante valor como instrumento para el seguimiento de los tumores cerebrales que pueden afectar la visión (cuando presionan sobre el nervio óptico).

Fuente
NewScientist

Fotografía
Pixabay

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