Una autopista para ballenas



El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente de España solicitó que el trayecto comprendido entre el golfo de Valencia y el golfo de León sea nombrado “Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo” lo cual impediría realizar sondeos petroleros en el lugar que están causando un fuerte impacto ambiental afectando a diversas especies, en especial a las ballenas.

En el mediterráneo español existen cerca de 200 pozos petroleros que generan un impacto negativo sobre la fauna marina del lugar, especialmente sobre especies como el Cachalote (Physeter macrocephalus) y los delfines (mular y el rorcual común), que ocupan el lugar como ruta migratoria.

La medida busca evitar el uso de embarcaciones  usadas para realizar prospecciones marinas de hidrocarburos, barcos que recorren la zona con  cañones que disparan aire comprimido, los cuales emiten fuertes sonidos (250 decibeles) dañando a los cetáceos especialmente sensitivos.

La mayoría de las actividades de estas especies, como la alimentación, reproducción y la comunicación, dependen de la acústica, por lo tanto estos ruidos los perjudican directamente.

Un reciente informe de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar alerta que los rastreos de carburante no solo dañan a los cetáceos, sino que a otras especies, como la tortuga boba (Caretta caretta) la cual posee una baja tasa de reproducción.

Fotografía Alexander Safonov. Utilizando una cámara Nikon D300 + Nikkor 10.5 mm, Pro One Dome port con luz natural.