El resurgimiento de las ballenas jorobadas en el Atlántico Sur



Luego de llegar casi a punto de la extinción con solo 450 ejemplares por su caza durante el siglo XX, la población de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) parece haberse recuperado luego de las protecciones que se iniciaron en los años 60. Ahora se estima que existen cerca de 25.000 ejemplares en el sur del Océano Atlántico.

La investigación que llevó a cabo la Universidad de Washington fue publicada en la revista Royal Society Open Science. En la misma resalta que las protecciones implementadas en los años 60 y ratificadas fuertemente durante los 80 cuando la Comisión Ballenera Internacional emitió una moratoria sobre toda la caza comercial de ballenas, hizo que esta especie casi al punto de desaparición se recupere.

Las estimaciones actuales de la población se realizan a partir de una combinación de encuestas aéreas y de barcos, junto con técnicas de modelado y proyecciones.

El modelo creado para este estudio proporciona a los científicos una visión más completa de la recuperación y el estado actual de la población de las ballenas jorobadas. Los autores indicaron que también se puede utilizar para determinar y hacer un seguimiento de la población de otras especies marinas.

El estudio también analiza cómo la reactivación de las ballenas jorobadas del Atlántico Sur puede tener impactos en todo el ecosistema. Las ballenas compiten con otros depredadores, como los pingüinos y las focas, por el kril como fuente principal de alimento. Las poblaciones de krill pueden verse aún más afectadas por el calentamiento de las aguas debido al cambio climático, comprimiendo su rango más cerca de los polos.

Se necesita un monitoreo a largo plazo de las poblaciones para comprender cómo los cambios ambientales afectan a las poblaciones animales.

La yubarta también llamada ballena jorobada,es un cetáceo misticeto de la familia Balaenopteridae más grandes. Los adultos tienen una longitud de 12 a 16 m y un peso aproximado de 36.000 kg.

La especie posee una forma corporal muy particular y distintiva, con aletas pectorales largas y cabeza nudosa. Es un animal que le gustan las “acrobacias” y con frecuencia se impulsa sobre la superficie para luego golpear el agua.

Los machos emiten un canto complejo, el cual dura de diez a veinte minutos y se repite por horas cada vez. El propósito del canto sigue siendo un misterio, sin embargo, parece desempeñar una función fundamental en el apareamiento.

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