Las hembras guían a la especie



Según lo expresado Katya Mandoki de la UAM (México), luego de analizar el poco difundido escrito de Charles Darwin  “The descent of man and selection in relation to sex”, el proceso de evolución no obedece al mecanismo de selección natural del más apto, sino a  la idea de que la hembra de cada especie al elegir al macho dirige dicho proceso.

Esta afirmación fue realizada durante el II Congreso Internacional de Avances de las mujeres en las ciencias llevado a cabo en el D.F. mexicano.

La investigadora, especialista en Estetica y Semiotica dijo que “esplendorosa cola del pavo real  echaba por tierra el principio explicativo de la selección natural, que predecía que este animal hubiese sido seleccionado por ser el de cola más larga y por su mayor destreza y movimiento, cuando en realidad es más lento para escapar y vulnerable a los insectos”.

Darwin pasó entonces de estudiar los procesos de selección natural a estudiar los de selección sexual, y desarrolló la idea de que la hembra de cada especie pudiera estar dirigiendo el proceso de selección, al ser cautivada por el ejemplar masculino más atractivo, cuyos rasgos particulares pasarían a la siguiente generación.

“Debemos a las hembras que den a cada especie la variedad de colores, formas y adornos de la naturaleza, porque realizan la selección y cultivan la reproducción de los ejemplares más bellos y llamativos” dijo Mandoki Winkler quien directamente apunta a los “darwinistas” tradicionales.

Esto –enfatizó– es un verdadero escándalo para la teoría, pues no sólo trastorna el prejuicio misógino de los caballeros circunspectos que ahora están forzados a reconocer que las hembras dirigen la evolución, además de cuestionar la fórmula evolutiva de selección natural, al sustituirla por selección sexual.

“Atestiguamos así una emancipación de las hembras en cuanto a que no son necesariamente forzadas a copular con el macho más bravo, sino seducidas por el más encantador”.

No consta, dijo, que haya un sentido de lo bello en estas especies, pero sí que sus preferencias coinciden con valores estéticos en cuanto a características cromáticas, proporción, simetría, vitalidad, ingenio y, por tanto, lo que se admira como belleza en realidad es el sentido mismo de la evolución.

La doctora Mandoki Winkler afirmó por último que a la fecha no se cuenta con un paradigma que sea más fértil para la teoría estética que la evolucionista y que quizá “el sentido de belleza pudiera no ser otro que el mismo de la evolución.

Al dictar la conferencia magistral de Ciencias Sociales y Humanidades “Género y Economía”, la doctora Alicia Girón González, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, mencionó que el país lleva más de 40 años de crisis recurrentes y a pesar de los discursos en torno una supuesta recuperación, esto no se vislumbra en el corto plazo.

La particularidad de las crisis de los últimos años, dijo, es que se entrelazan con otras como la de género, la ambiental y la de la alimentación, entre otras, por lo que está clara la necesidad de cambio de paradigma que las sociedades han seguido durante los últimos 200 años.

Fuente: Periódico Jornada – Ciencias
Fotografía: Gustavo (lu7frb) Flickr

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